Sal del Himalaya

Por , el 14 noviembre 2015 / Sé el primero en comentar

La Sal del Himalaya es un tipo de sal mineral que proviene Asia. Esta sal es diferente a la sal común, es decir, a la que estamos acostumbrados a usar en las comidas. La diferencia principal es los minerales que la forman, que hace que sus beneficios sean diferentes.

Sal del Himalaya y Sal Común

La diferencia principal entre la sal común y la sal del Himalaya es la composición. Mientras la sal común está refinada y es esencialmente cloruro de sodio, la sal del Himalaya contiene varias sales, entre las que se encuentran las siguientes: calcio, potasio, magnesio, oxido de sulfuro, hierro, manganeso, flúor, yodo, zinc, cromo, cobre, cobalto y oro. En general, la sal del Himalaya contiene 84 de los elementos del cuerpo.

Otra diferencia entre los dos tipos de sal es el origen. La sal común proviene del mar, obteniéndose a base de evaporación del agua. En cambio la sal del Himalaya proviene de yacimientos de sales concretos. Estos yacimientos, que contienen gemas de sal, se forman por antiguos mares actualmente secos. Muchos de estos yacimientos se formaron hace ya unos 250 millones de años.

Beneficios de la Sal de Himalaya

Dentro de sus beneficios , se pueden numerar muchos. Entre ellos, está el ser regulador del agua corporal, ayudando a mantener constante las condiciones de nuestro medio interno, haciendo que las células trabajen de manera adecuada. Además, gracias a que contiene magnesio, previene de calambres en los músculos.

Otra de las propiedades es que actúa como hipnótico, por lo que ayuda a mejorar nuestro sueño, además de regularlo, lo que es especialmente bueno en casos insomnio.

Quizás la propiedad más importante es un buen alcalinizante de nuestro organismo. Nuestro cuerpo debe estar, a nivel general, en estado alcalino, y el estilo de vida y la alimentación actual no ayudan a que esté en el estado adecuado. Los pequeños cambios, como introducir la sal del Himalaya en nuestra alimentación, ayudan a que nuestro cuerpo vuelva al estado alcalino deseado.

Además mejora la circulación, previniendo la aparición de varices. Igualmente, contribuye al mantenimiento de los niveles de azúcar en sangre adecuados. Y es un buen preventivo en casos de sinusitis, mucosidad, flemas, asma, dolor de garganta y anginas.

Sal del Himalaya

En general, nos atrevemos a decir que la sal del Himalaya es mejor que la sal común. También contienen sodio, pero en menor cantidad, por lo que es más adecuada para aquellos que tienen la tensión un poco alta. Pero tienen muchos beneficios y nos ayuda a cuidarnos.

En El Herbolario de Lola, tenemos esta sal en dos tipos de modalidad:

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